Motivaciones
En los últimos tres años, hemos vivido cambios inesperados desde lo global hasta lo individual e íntimo. Como seres humanos hemos vivenciado y, en muchos de los casos, seguimos en un proceso de cambio y adaptación siendo estos visibles o no. Todo esto ha determinado una nueva forma de ver y vivir en el mundo.
Al referimos a la pandemia del COVID-19, vendrán a la mente situaciones en los ámbitos de salud, económicas y de gobierno, que en su momento precisaron cuestionarnos de manera diferentes para actuar e implementa soluciones diversas, las cuales no todas fueron exitosas más si proveyeron experiencias y aprendizaje.
En cuando al ámbito de la educación, fuimos reactivos en cuanto a las propuestas y acciones que distintas organizaciones tanto públicas como privadas ofrecieron propuestas tecnológicas y pedagógicas para mantener un flujo híbrido buscando una continuidad en el seguimiento del currículum establecido; emergiendo a la luz las diferentes brechas en el mundo y en particular en Latinoamérica.
En este sentido, los recursos educativos abiertos (REA) emergieron como herramientas digitales de calidad que permitieron tanto a los docentes como a alumnos y padres de familia el poder accesar a información y conocimiento de contenidos pre-seleccionados por los sistemas educativos de cada país.
Estas brechas en la educación impactaron notablemente a la estructura e infraestructura educativa de todos los países quienes también identificaron las alteraciones emocionales del alumnado a raíz de la pandemia.
Pareciera que en conjunto con esto nos hemos visto envueltos por una actualización abundante de nuevas tecnologías de la información como lo es la realidad virtual (RV), la inteligencia artificial (IA) que influencian no solamente al sector educativo, sino que impactan en las vidas de los individuos.
JUSTIFICACIÓN
Uno de los temas en el ámbito educativo existentes antes de la pandemia es lo señalado por René Maheu en su informe de la UNESCO “Aprender a SER“, donde destaca la importancia de que la educación no esté limitada a ciertos grupos de edad ni confinada a instituciones pedagógicas tradicionales, también indica que no debe ser impartida de forma segmentada y especializada (Faure, 1972). A pesar de que es precisamente éste un rasgo de la educación curricular.
En dicho informe, se introducen conceptos como la educación a lo largo de la vida (Lifelong Education) y el aprendizaje a lo largo de la vida (Lifelong Learning). Estos enfoques reconocen que el aprendizaje no se limita a un período específico de la vida, sino que es un proceso continuo que puede ocurrir en diferentes contextos y a lo largo de toda la vida incluyendo todas las etapas de la vida y sus contextos sean: el hogar, la escuela, el lugar de trabajo y la comunidad (Laal, 2011 ).
Por tanto, los sistemas educativos impulsan el aspecto global y permanente; como deja constancia las muchas investigaciones interdisciplinarias, de innovación educativa, de emprendimientos y transformación tecnológica apoyadas por muchos organismos internacionales e instituciones educativas.
Una oportunidad que trajo la pandemia es la necesidad de hacer las cosas de manera diferente, nos ha llevado a reconectarnos con nuestra individualidad y el gran enfoque de aplicar lo aprendido en el día a día, lo cual está relacionado con el concepto de aprendizaje a lo largo de la vida.
Si vemos el contexto en Latinoamérica, son las instituciones de nivel superior las que han desarrollado investigación de calidad cuyas aplicaciones han sido exitosas. Sin embargo, poco hay en cuanto a explorar el aprendizaje a lo largo de la vida sin seguir un currículum oficial y permitiendo que los individuos seleccionen los recursos educativos abiertos que deseen emplear.
En Latinoamérica, el proceso de la actualización educativa de los diferentes niveles y formatos educativos provista por los medios gubernamentales sigue adelante a pesar de la brecha digital evidente en infraestructura tecnológica como en competencias digitales, siendo entonces una labor titánica la actualización tecnológica en el cuerpo docente y alumnado con resultados poco visibles.
Por otro lado, el uso de los medios digitales por parte de los individuos (indistintamente de la edad, género o situación económica) sigue en aumento, así como el uso y adopción de dispositivos tecnológicos y tecnologías que les permite acceder a maneras diferentes de hacer las cosas. Por lo que la creación de contenidos digitales se ha expandido de manera acelerada.
Por tanto, es importante la actualización de la educación en Latinoamérica que se enfoque en una aprendizaje auto-regulado, que apoye la evolución constante del saber y permita actuar al “SER” individual (lo cuál no sucede con un currículum rígido); contando como marco de referencia a la Educación Abierta, las Prácticas Abiertas, la Investigación Abierta así como pautas pedagógicas flexibles.
Faure, Edgar (1972). Aprender a ser la educación del futuro. Editor Alianza, 1996. N.º de páginas 426. Consultado el 28 de junio del 2023 en https://www.berrigasteiz.com/monografikoak/inklusibitatea/pubs/unesco_aprender%20a%20ser.pdf
https://books.google.com.mx/books/about/Aprender_a_ser_la_educaci%C3%B3n_del_futuro.html?id=8IiCzgEACAAJ&source=kp_book_description&redir_esc=y
Laal, Marjan (2011). Lifelong learning: Whats does it mean? Proceia-Social and behavioral sciences. Num 28. 470-474. Consultado el 28 de junio del 2023 en p. 473
